lunes, 16 de junio de 2008

Chorrillanas Porteñas: J. Cruz v/s Mastodonte



Sin lugar a dudas la chorrillana es EL plato porteño por excelencia. Consiste en una base de papas fritas, al cual se le agrega huevo con cebolla fritos, y carne. Este plato es ofrecido en la carta de muchos locales de Valparaíso, en el cual se destaca un tradicional lugar, el mítico J. Cruz, ubicado en calle Condell Nº 1466 (un poco antes de plaza Victoria). Con ya varias décadas de tradición culinaria, en el paladar de muchos hay diversas versiones: unos dicen que es muy bueno, y muchos dicen que es repudiable, y en su lugar prefieren un restorán más bien nuevo lamado Mastodonte, ubicado en calle Esmeralda 1139 (antes de llegar a la plaza Aníbal Pinto). Tuve la experiencia de comer en ambos y pude comprobar que éste último es mejor y que J. Cruz es sólo popularidad. Lo responderé en pocas palabras, obviamente fundamentando.



Para empezar, el famoso J. Cruz se ha ganado la marca de "la mejor y auténtica chorrillana porteña", cosa que creo muy lejana. Dicho restorán no merece ese título por cosas tan escenciales como:

-Atención: por lo menos 40 o 50 minutos de espera por el pedido.

-Calidad: lo que llaman "mejor chorrillana porteña" no es más que un vulgar plato constituído en un 80% de papas fritas grasosas y mal preparadas, que parecieran hechas en un aceita ya bastante añejo; una carne más bien dura y muy escasa, por cierto; parece que trae huevo, si lo trae, casi ni se nota; y cebolla, rica, no lo niego.

-Local: un lugar más bien pequeño, en el que es normal compartir largas mesas con gente desconocida. Un espacio muy típico, lleno de recuerdos de sus visitantes y de adornos con muchos años de vida, donde hasta los manteles suelen tener recuerdos de ya varios años.

-Precio: por estar en un local en el que las mesas son pequeñas y sueles comparturlas con desconocidos, por comer una mugre de comida (por lo menos yo me enfermé toda un tarde) y esperar mucho por tan poco, no vale la pena pagar cerca de 6000 pesos por una chorrillana para 2 con bebidas.

Además de esto, el tradicional J. Cruz es uno de los restoranes más sobrevalorados de Valparaíso, al igual que el repudiable Café Turri y el Coco Loco.

Respecto a Mastodonte, es una excelente opción para comer una verdadera chorrillana porteña a buen precio. Dicho plato acá es preparado con carne de buena calidad (lomo), la que viene en buena cantidad, al igual que el huevo y la cebolla y el queso, y las papas fritas son bastante buenas y en buena proporción. Otro buen punto de Mastodonte es el hecho que vendan la deliciosa Cerveza del Puerto: nada mejor para acompañar este plato.

Mastodonte tiene más opciones de pago, más espacio, zonas para fumadores y no fumadores (aunque la zona de fumadores es oscura y más bien estrecha), y sus precios son buenos: Por $3900 pesos puedes comer una chorillana pequeña con 2 cervezas del puerto, y si gustas en más cantidad, con un poco menos de $6000 pesos puedes disfrutar un grosero plato de chorrillana con lomo y un pitcher de Cerveza del Puerto.


En conclusión, Mastodonte, a ojos cerrados.
Casino Social J. Cruz M., reprobado rotundamente.

Calificaciones (de 1 a 5):

Casino Social J. Cruz M.: 1,5
Pros: Su local es muy típico.

Contras: Calidad de la comida, deja mucho que desear; mala atención y mucha espera, precios, se paga mucho para a mugre de comida, contundente, pero no buena; poca variedad de platos.

Mastodonte: 4 Pros: Calidad de la comida, buenísima; Cerveza del puerto: si estás en Valparaíso tienes que probarla; precios, muy accesibles y por poca plata comes mucho y muy bueno; muchas formas de pago; zonas para fumadores o no fumadores; variedad de platos.

Contras: La zona de fumadores es estrecha, oscura y poco ventilada.

domingo, 1 de junio de 2008

Color Café


Uno de los mejores y más auténticos cafés de Valparaíso. Abierto desde 1999, es una de las mejores opciones para comer en los cerros porteños. Color Café es una suerte de oasis dentro de un sector ya infestado de invasores elitistas y llenos de glamour; este café nos recibe con un muy acogedor local, muy hogareño, lleno de recuerdos, fotos, cuadros y servilletas escritas por sus visitantes del pasado, aspecto que lo hace muy típico porteño.

Una vez sentado en las pequeñas mesas que no pretenden ser más que aquella humilde construcción, recibimos la colorida carta, donde lo que más destaca -y creo que es el fuerte del local- es la gran variedad de tés que preparan, como por ejemplo el Russian Blend, una variedad exquisita y difícil de encontrar. No basta con poner hojas en el difusor y echarle agua, sino que Color Café es una buena expresión de creatividad culinaria que se demuestran en recetas como el té Summer Pudding, las variedades saborizadas, sin dejar de lado los excelentes tés negros que ofrecen. Todo por $650 pesos por tazón.

Color Café, además, ofrece almuerzos, café, jugos naturales preparados en el momento, panqueques, cervezas, vinos, entre muchas cosas más.

Razones como aquellas lo hacen un lugar IMPRESCINDIBLE en Valparaíso.

Calificación (de 1 a 5): 4.8
Pros:
-Ubicación: precioso sector, uno de los más encantadores de Valparaíso. Claramente es un oasis porteño en un lugar donde está plagado de locales ABC1.

-Espacio: un local muy acogedor, donde dan ganas de volver, te sientes como en casa. Es muy decente, auténtico, sencillo pero con estilo. Es pequeño, por lo cual a veces no hay mesas, pero el hecho de que sea así le da la intimidad y calidez que lo caracterizan. Es un local para no fumadores. Es comprensible que muchos gustan de fumar a la hora de conversarse un café, pero el hecho que no se permita mantiene un espacio bastante limpio y agradable y accesible para todos.

-Atención: atendido casi siempre por sus dueños, quienes son muy amables, sencillos y te reciben muy bien. La atención es rápida, y si hay un poco de demora, no es molesta. Jamás me han dicho que no hay algo de la carta, lo que considero un gran plus.

-Comida: muy buena. Tienen muchas opciones para elegir.No conozco ningún local que venda un té tan exquisito como el de ahí. Los panqueques son geniales, al igual que los jugos naturales. Si quieren una once rica, a ojos cerrados es la mejor opción.

-Precio: ni tan caro ni tan barato. Valen la pena los $3900 pesos que suelo pagar siempre por una once para dos. Claramente se pueden encontrar muy buenas opciones por menos plata, pero no con todos los detalles que he destacado anteriormente.

Contras: A veces se encuentra cerrado, de forma excepcional, por trámites de sus dueños y no disponibilidad de sus reemplazos.

Está ubicado en la Calle Papudo Nº 526, Valparaíso. (A la vuelta del sobrevalorado Café Turri).

lunes, 26 de mayo de 2008

Comenzando

¡Muy buenas!
Les doy la bienvenida a la inauguración de este espacio, al que he bautizado como la Sociedad Calificadora de Restoranes.

Este proyecto nace a finales de Mayo en la ciudad de Valparaíso, Chile, producto de un entretenido pasatiempo: el salir a comer fuera y calificar cada restorán visitado, ya sea para recomendarlo, para compartir opiniones, hacer y deshacer la reputación de algunos locales y, sobre todo, de dar a conocer lugares que merecen ser aplaudidos por su comida y atención.

El objetivo de esta agrupación es el mismo que aquel hobbie, llevándolo a cabo mediante comentarios que serán publicados en este blog. La idea es que cada día seamos más los amantes de la buena comida los que nos motivemos a compartir nuestras experiencias culinarias.

Próximamente se publicarán los primeros artículos, así que la invitación está hecha y las puertas están abiertas para quien quiera participar.

Saludos
José Gutiérrez Aguirre